En la foto, nos encontramos mi tía Eugenia, mi primo Juan Pedro, mi hermana Juani y yo.

Las mujeres no solían ponerse pantalones, - pero menos en mi pueblo - con dos mil habitantes, os podéis hacer una idea lo que eso era, todas las gentes mirándote como a bichos raros.
Fue una película que vi se llamaba-- PARRISH-- el interprete era TROY DONAHUE, y me gusto mucho, creo que fue la primer película donde la protagonista, llevaba pantalones.
Como podéis ver.
-En esta escena me reflejo un poco como yo era-, con el pelo largo y negro solía tener trenzas que era algo normal en las niñas de mi edad, niña campesina ayudando a mis padres en el campo, recogiendo las hortalizas con mis hermanos, para poder venderlas al día siguiente.
Además, salíamos con el burro cada mañana cargado en sus cestos de mimbre lleno de verduras frescas a los pueblos, cercanos andando cuando no se veía.
Lo que el día anterior se había recogido, no se disponía de coche, era un motivo mas para usarlos.
Mis primeros pantalones, diréis que cual fue el motivo dado que no era una costumbre en aquel tiempo, -tremendo error- ¡ porque se está muy a gusto con ellos.!
-Como sabéis- eramos campesinos cuando mi padres vivían, me crié en la huerta, en ella teníamos que trabajar en el campo.
Además, salíamos con el burro cada mañana cargado en sus cestos de mimbre lleno de verduras frescas a los pueblos, cercanos andando cuando no se veía.
Lo que el día anterior se había recogido, no se disponía de coche, era un motivo mas para usarlos.
-Como sabéis- eramos campesinos cuando mi padres vivían, me crié en la huerta, en ella teníamos que trabajar en el campo.
Y como es natural, tenias que levantarte y agacharte, para hacer el trabajo,
con lo cual o llevabas faldas largas que te impedía trabajar bien, o enseñabas tus intimidades.
Cosa que no era bonito, ni cómodo para nadie, pues siempre estábamos acompañadas por mis hermanos y los obreros que trabajaban en la huerta.
Con ellos podías moverte sin miedo alguno y poder hacer tu trabajo, hoy es lo mas normal del mundo, quiero resaltar el acierto que la sociedad tuvo en emprender una moda tan practica.
Antes en los pueblos miraban mucho la llamada - decencia- y las chicas no podíamos enseñar ni las rodillas, - cuanto a cambiado el sistema de vida en estos años- de ir como te dejaban, a ir como quieres, la libertad que se tiene aunque todavía nos quedan muchas cosas por lograr.
Ahora no ésta así, las carreteras hacen con sus nuevos trayectos lo que quieren, les de igual si se quita algo tan bonito como esta foto.
Si observáis, a la derecha un punto blanco es mi padre, que en ese momento se encontraría trabajando. SON UNOS BONITOS RECUERDOS.
Marin a nueve del dos de dos mil veinte .
Segismunda Sánchez Román
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